El Cerebro Rechaza los Pensamientos Negativos

El Cerebro Rechaza los Pensamientos Negativos
Escrito por: Ricardo Callirgos Borbor
Una de las razones por la que los optimistas mantienen una actitud positiva incluso cuando no hay motivos ha sido descubierta, revelaron investigadores.
Según un estudio realizado el año pasado y publicado en la revista Nature Neuroscience, el cerebro es muy bueno procesando buenas noticias sobre el futuro. Sin embargo en algunas personas, cualquier cosa negativa es prácticamente ignorada -manteniendo con ello una visión positiva del mundo.
Los autores aseguran que el optimismo tienen beneficios importantes para la salud. Científicos del University College de Londres dicen que alrededor de 80% de las personas son optimistas, aunque no se etiqueten como tal.
Evaluaron a 14 personas por su nivel de optimismo y los pusieron a prueba con un escáner cerebral. A cada uno se le preguntó qué tan probable era que sucedieran 80 diferentes “eventos malos” -como un divorcio o padecer cáncer. Luego se les dijo la verdadera probabilidad de que sucediera. Al final de la sesión, se les pidió a los participantes que calificaran las probabilidades de nuevo.
En los resultados actualizados de los optimistas hubo una marcada diferencia dependiendo de si en la realidad era una buena o mala noticia.
El investigador principal, Tali Sharot, dio el ejemplo de los riesgos de cáncer fijados en 30%. Si el paciente creyó que su riesgo era de 40%, entonces al final del experimento rebajó su propio riesgo alrededor del 31%, dijo.
Sin embargo, si el paciente pensaba originalmente que el riesgo era del 10%, sólo aumentó marginalmente el riesgo -lo “inclinó un poco, pero no mucho”.

Cuando la noticia fue positiva, todas las personas tuvieron más actividad en los lóbulos frontales del cerebro, que están asociados con los errores de procesamiento. Con la información negativa, los más optimistas tenían menor actividad en los lóbulos frontales, mientras que los menos optimistas tuvieron más. Esto sugiere que el cerebro está escogiendo y seleccionando lo que quiere escuchar.
Sharot dijo: “Los mensajes de que fumar mata no funcionan porque la gente piensa que sus probabilidades de contraer cáncer son muy bajas. La tasa de divorcios es del 50% pero las personas no piensan que sea para ellos. Hay un sesgo muy fundamental en el cerebro”.
El doctor Chris Chambers, neurocientífico de la Universidad de Cardiff, dijo: “Para mí, este trabajo destaca algo que se está volviendo cada vez más evidente en la neurociencia, que una parte importante de la función cerebral en la toma de decisiones es probar las predicciones contra la realidad – en esencia, todas las personas son “científicos”.
“Y a pesar de cuan sofisticadas son estas redes neuronales, es iluminador ver cómo el cerebro a veces viene con respuestas incorrectas y demasiado optimistas a pesar de la evidencia”.
Así, el optimismo parece ser bueno para la salud. Un estudio sobre casi 100.000 mujeres mostró un riesgo menor de enfermedad cardíaca y muerte en los optimistas.
Pero como Sharot señala: “El aspecto negativo es que subestiman los riesgos”.
Además, la Universidad de Navarra emprendió un estudio divulgativo sobre la felicidad. Fue un proyecto que sirvió para analizar, resumir y comunicar qué dice la ciencia sobre el cerebro. En este vídeo se analizan la risa y el sentido del humor y se explican las características del “Cerebro Feliz”.

 

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HORMONAS FEMENINAS Y TOMA DE DECISIONES

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-CÓMO AFECTAN LAS HORMONAS AL CARÁCTER DE UNA MUJER-
Las hormonas juegan un gran papel –aunque no el único- en determinar qué le interesa hacer al cerebro. Ayudan a guiar las conductas alimentarias, sexuales, sociales y agresivas.
Aunque, más del 99% del código genético de los hombres y de las mujeres es exactamente el mismo, esta diferencia de porcentaje in fluye en cualquier pequeña célula de nuestro cuerpo, desde los nervios que reflejan placer y sufrimiento, hasta las neuronas que trasmiten percepción, pensamientos, emociones y sentimientos.
A través de los avances en endocrinología fetal, neuropsicología, la psiconeuroendocrinología, etc. se buscan enfoques para saber cómo están programados en el cerebro femenino los comportamientos concretos por una combinación de naturaleza y educación. A causa de este progreso, finalmente, entramos en una era en que las mujeres pueden comenzar a entender que su biología es distinta y cómo afecta a sus vidas.
FETO
Hasta que tiene ocho semanas, todo cerebro fetal parece femenino; la naturaleza efectúa la determinación del género femenino por defecto (todos al ser concebidos somos hembras). En el 2º mes se reflejará un enorme aflujo de testosterona que convertirá a este cerebro en masculino; el efecto de la testosterona, además de la diferenciación sexual externa, influye en el desarrollo de centros sexuales y de agresión y en la inhibición de algunas células en los centros de comunicación.
Si no se produce la llegada de esta hormona, entonces, el cerebro femenino continúa creciendo sin perturbaciones, las células del cerebro desarrollarán más conexiones en los centros de comunicación y de las áreas que procesan la emoción.
Esto hace que la primera cosa que el cerebro femenino induce a hacer a un bebé es precisamente estudiar los rostros.
Al no experimentar la irrupción de la testosterona en el útero materno hace que su potencial para desarrollar aptitudes en los terrenos de la comunicación, observación y procesamiento de la emoción, sea potencialmente mayor que en los varones.
Las niñas nacen interesadas en la expresión emocional.
Esto hace que las niñas busquen más el contacto visual que los varones; la falta de contacto visual hacia ella puede ser interpretado como una falta de valoración; así mismo, ser o no escuchada significará para ella si los demás la toman en serio, si una niña no consigue esta capacidad de empatía con los adultos se sentirá fracasada. Cuando en un contacto con los adultos, estos la escuchan atentamente, la niña se sentirá con confianza.
Esta aptitud conlleva a que le sea más fácil armonizar con los adultos, p. ej. Ante el llanto la visión de la cara de la madre tranquilizadora la hará serenarse. Pero obviamente, la conducta de una niña no sólo depende de sus genes sino también del ambiente.
Tenemos tendencia a proteger más a las niñas que a los varones, vemos más peligros para ellas al sentirlas más delicadas; si los padres cuando una niña se va a tirar por un tobogán no muestran una expresión de miedo o preocupación, la niña se lanzará; no nos olvidemos que nos observa e interpreta.
Dos niñas de 3 años, pueden dialogar y llegar a consensos: Si me dejas este patín yo te dejaré mi pala; con un niño de esta edad es más difícil, el niño le habría cogido el patín y ella acabaría llorando; la capacidad de razonamiento en el niño todavía no está tan desarrollada, dado que depende del lenguaje, que en general es superior, a estas edades, en las niñas.
Las niñas han heredado un programa genético que garantiza la armonía social
Testosterona versus estrógenos

PUBERTAD INFANTIL
Hacia los dos años y medio de edad termina la pubertad infantil. La corriente estrogénica que llega a los ovarios cesa temporalmente. Tanto los niveles de estrógenos como la testosterona se hacen muy bajos en los años de infancia para las chicas y los chicos. Este es un periodo tranquilo que precede a la explosión de la pubertad. Las niñas de dedican a su mejor amiga y no suele jugar con los niños.
Cómo hemos dicho, las aptitudes sociales, verbales y de relación de las niñas se desarrollan antes que en los chicos, que se divierten jugando a la lucha, a las amenazas y están menos inclinados a compartir, las niñas al verse presionadas por lo niños se retiran.
Pero, aunque la naturaleza intervenga en comportamientos sexuales, la experiencia, la práctica y la interacción con los demás pueden modificar las conductas. Las expectativas de los adultos con respecto a los comportamientos de las niñas/niños, desempeñan un papel importante en la configuración del patrón de comportamiento de unas y otros.
Si usted es padre o madre de una niña pequeña, ya sabe de primera mano que no siempre es tan obediente y dócil como la cultura nos quiere hacer creer que debería ser. Muchos padres has visto evaporarse esta creencia cuando la pequeña no consigue lo que quiere. La agresividad del cerebro femenino protege lo que es importante para él, que siempre, inevitablemente es la relación. Así la niña camina por la delgada línea que separa el hecho de estar segura de que se halla en el centro de su mundo de relaciones y el de arriesgar el rechazo de esas relaciones.
EL CEREBRO DE UNA ADOLESCENTE
La realidad de una adolescente del siglo XXI es explosiva; en esta etapa se intensifican todos los rasgos establecidos en el cerebro femenino durante la niñez; la comunicación, la relación social, el deseo de aprobación y la captación de indicios acerca de qué pensar o sentir. Tal es la época en que una muchacha se vuelve extremadamente comunicativa con sus amigas y forma unos grupos sociales muy bien entablados para sentirse segura y protegida.
Dentro de esta realidad impulsada por el estrógeno, la agresividad también representa un papel importante. El cerebro adolescente le hará sentirse poderosa, dotada siempre de razón y ciega ante las consecuencias. Sin tal impulso nunca sería capaz de crecer, pero adaptarse a él no es fácil. Empezará a experimentar su potencial femenino completo, que incluye el síndrome premenstrual, la rivalidad sexual y el control de grupos de chicas que suelen convertir los estados de su cerebro en una realidad conflictiva.
Ante esta 2ª pubertad, todo parece un drama: No puedo soportar esto, no te aguanto, no puedo ir al colegio porque tengo acné… Son años de turbulencia; su cerebro crece rápidamente, se reorganiza y se podan los circuitos neuronales, que dirigen el modo de pensar, sentir y actuar.
Está obsesionada con su aspecto, durante la pubertad toda la razón de ser biológica es sentirse sexualmente deseable; comienza entonces a compararse con sus iguales, las imágenes de los medios de comunicación. Dicho estado cerebral está creado por la oleada de nuevas hormonas que se encuentran en el lugar principal del proyecto genético de la mujer.
Las hormonas que afectarían a la respuesta del estrés social están por las nubes, que es de dónde sacan sus ideas “estrambóticas” y el porqué están constantemente mirándose al espejo.
Si los padres entienden los cambios biológicos que suceden en los circuitos cerebrales de la adolescente, pueden apoyar la autoestima y el bienestar de su hija durante estos años de turbulencias, subidas y bajadas del estado de ánimo, etc.
Estrógeno y Progesterona
Ha terminado la etapa de la travesía por la niñez; los padres se encuentran en que están en una etapa que se parece a andar pisando huevos entorno a una criatura caprichosa, temperamental y tozuda; todo este drama se debe a que el intervalo de la infancia y de la pubertad ha terminado:
La glándula pituitaria salta a la vida cuando los frenos químicos que la detenían se sueltan por efecto de las células hipotalámicas, como resultado, será la primera vez desde la pubertad infantil que el cerebro de la adolescente esté invadido por niveles elevados de estrógeno.
De hecho, experimentará cerebralmente las irrupciones conjuntas de estrógeno y progesterona, que acuden en repetidas ondas mensuales desde sus ovarios, y que varían de día a día y semana a semana.
Estas hormonas alimentan muchos circuitos cerebrales que habían quedado instalados en la vida fetal, y que hacen que las adolescentes sean más sensibles a los matices emocionales, tales como la aprobación/desaprobación, aceptación/rechazo; así como no saber cómo interpretar la atención sexual recién descubierta (¿es atractiva o no?) haciendo que por momentos, la confianza en sí misma sea absoluta pero en otros esté en precario.
Sus circuitos cerebrales alimentados por el estrógeno hacen que responda al estrés buscando la protección y la creación de redes sociales. Aborrece los conflictos relacionales, ya que el rechazo social dispara en GRADO SUMO la respuesta de su cerebro al estrés.
En las dos últimas semanas del ciclo, cuando la progesterona es elevada, sin embargo reaccionará con irritabilidad creciente y querrá que la dejen tranquila.
Diferencias con los adolescentes varones
Cómo hemos comentado los circuitos de relación social y verbal, están, por naturaleza, más representados en el cerebro femenino. Las oleadas de estrógeno en las chicas activan a la oxitocina y a las áreas específicas del sexo femenino que corresponden al habla, seducción y el trato social.
Así, las jóvenes de esta edad encuentran un alivio psicológico en compañía de otras chicas; el lenguaje es el pegamento que conecta a las mujeres entre sí y es frecuente que algunas áreas del lenguaje sean mayores en las mujeres que en el hombre y que en general hablen más que ellos; y aunque el varón iguale en vocabulario a la mujer se ha encontrado que no es así en la rapidez.
¿Por qué las chicas están tanto tiempo al teléfono o van juntas al baño? Sencillamente están intercambiando información para crear lazos de amistad e intimidad con sus pares. Las conversaciones íntimas, las alianzas con sus reglas secretas, etc. es la actividad favorita de las adolescentes y su alivio ante los altibajos y el estrés propio de la edad.
La razón biológica para esta conducta de intimidad y necesidad de relación con sus pares a través de “la charla” es la activación de los centros de placer del cerebro femenino, sobre todo cuando las conversaciones se centran en temas románticos; se produce un flujo enorme de dopamina y oxitocina que constituye un gran deleite neurológico que estimulan la motivación a esta conducta de charlar e intimidad.
La oxitocina es una neurohormona que dispara la intimidad y cuando el estrógeno se eleva, el cerebro femenino es impulsado a fabricar más oxitocina y reforzar, así, sus lazos sociales, ya que la sensación es de placer y bienestar.
Esto ocurrirá desde esta etapa de la pubertad hasta el final de la vida fértil de una mujer.
Si una chica adolescente está constantemente mandando mensajes a sus amigos, esto le ayuda a atravesar los cambios estresantes que están ocurriendo en su vida de adolescente; siendo este un hábito difícil de reprimir dada su sensación de recompensa y bienestar.
Las chicas impulsadas por la motivación a relacionarse tanto con chicos como con sus pares femeninas desconocen que estos lazos de intimidad sólo le corresponden a ellas, como sexo femenino ya que la mayoría de los chicos no comparten este deseo intenso de comunicación verbal y por eso ellas pueden sentirse decepcionadas ante la falta de respuesta de los varones, las conversaciones telefónicas con ellos sufren de intervalos penosos mientras espera que él diga algo, a menudo, ella espera que él sea un oyente atento y no se da cuenta que su amigo varón está aburrido y simplemente desea volver a su videojuego.
La gran decepción femenina se empieza a producir en este momento con respecto a los varones, siendo una constante a lo largo de sus vidas con sus parejas; pero si el chico no ansía largas conversaciones no es culpa suya, en la adolescencia sus niveles de testosterona se elevan tanto que él desaparece en el seno de la adolescencia, refugiándose en sus compañeros, quiere que le dejen tranquilo en su habitación y con la familia se vuelven taciturnos y monosilábicos, deseando que les dejen a su aire y esto es porque las aportaciones de la testosterona hacen disminuir el interés por el trato social, excepto cuando implica acción o seguimiento sexual de hecho este último aspecto se convierte en su obsesión; estando a menudo completamente imbuidos en fantasías sexuales y necesitan masturbarse a menudo. Su resistencia a hablar con los adultos surge por la creencia a que estos adivinarán sus pensamientos centrados en el sexo, ya que les hace sentirse aislado y avergonzado y no es hasta el momento en que con sus pares de muchachos, comienzan a hablar del cuerpo femenino cuando dejarán de sentirse raros.
Se vuelve reacio a la intimidad verbal con las chicas aunque sueñe con hacer el amor con ellas; durante los años de la adolescencia, el cerebro de las chicas y chicos adolescentes, tienen prioridades muy diferentes.
Las chicas están motivadas a remediar e incluso evitar los conflictos sociales que les lleva a momentos de gran angustia cuando dos amigas se critican entre si ya que ella quiere mantener la relación a toda costa con las dos; el cerebro femenino reacciona con una alarma mucho más negativa ante el conflicto y el estrés, que no el cerebro masculino, llegando al temor y la preocupación de perder a una amiga. Entonces sustancias neuroquímicas como la serotonina, dopamina y oxitocina (hormona social) caen en picado y pasa a dominar el cortisol u hormona del estrés, reaccionando con angustia, aislamiento y temor al rechazo; cuando la oxitocina toca fondo, sufre una perturbación emocional.
Los centros emocionales en la adolescencia de una chica devienen altamente reactivos en esta época. El córtex prefrontal, aunque se ha desarrollado, las conexiones aún son pequeñas e inmaduras lo que da como resultado los cambios constantes de humor en parte por el aumento de los impulsos emocionales que proceden de la amígdala; esta inmadurez conductual es debida a la dificultad para asumir todo el tráfico emocional de su cerebro aún inmaduro; lo que les lleva a veces a aferrarse a una idea sin poder asumir sus consecuencias y se quejan de cualquier autoridad que reprima sus impulsos.
“SU CEREBRO TODAVÍA ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN”
A lo que añadir los cambios de las condiciones hormonales durante el ciclo menstrual.
La depresión en la adolescencia es común en chicos y chicas, y ambos géneros sufren el mismo riesgo de tenerla, pero la posibilidad en las mujeres se duplica alrededor de los 15 años (dependiendo del desarrollo de cada niña) que le llevará al aislamiento social, pérdida de concentración, obsesión por su peso corporal, etc.
Será en este momento en el que la adolescente necesitará de un profesional psicólogo, siendo el método cognitivo-conductual el que ha demostrado ser el más eficaz en esta etapa.

-CÓMO AFECTAN LAS HORMONAS AL CARÁCTER DE UNA MUJER-
1º PARTE
Las hormonas juegan un gran papel –aunque no el único- en determinar qué le interesa hacer al cerebro. Ayudan a guiar las conductas alimentarias, sexuales, sociales y agresivas.
Aunque, más del 99% del código genético de los hombres y de las mujeres es exactamente el mismo, esta diferencia de porcentaje in fluye en cualquier pequeña célula de nuestro cuerpo, desde los nervios que reflejan placer y sufrimiento, hasta las neuronas que trasmiten percepción, pensamientos, emociones y sentimientos.
A través de los avances en endocrinología fetal, neuropsicología, la psiconeuroendocrinología, etc. se buscan enfoques para saber cómo están programados en el cerebro femenino los comportamientos concretos por una combinación de naturaleza y educación. A causa de este progreso, finalmente, entramos en una era en que las mujeres pueden comenzar a entender que su biología es distinta y cómo afecta a sus vidas.
FETO
Hasta que tiene ocho semanas, todo cerebro fetal parece femenino; la naturaleza efectúa la determinación del género femenino por defecto (todos al ser concebidos somos hembras). En el 2º mes se reflejará un enorme aflujo de testosterona que convertirá a este cerebro en masculino; el efecto de la testosterona, además de la diferenciación sexual externa, influye en el desarrollo de centros sexuales y de agresión y en la inhibición de algunas células en los centros de comunicación.
Si no se produce la llegada de esta hormona, entonces, el cerebro femenino continúa creciendo sin perturbaciones, las células del cerebro desarrollarán más conexiones en los centros de comunicación y de las áreas que procesan la emoción.
Esto hace que la primera cosa que el cerebro femenino induce a hacer a un bebé es precisamente estudiar los rostros.
Al no experimentar la irrupción de la testosterona en el útero materno hace que su potencial para desarrollar aptitudes en los terrenos de la comunicación, observación y procesamiento de la emoción, sea potencialmente mayor que en los varones.
Las niñas nacen interesadas en la expresión emocional.
Esto hace que las niñas busquen más el contacto visual que los varones; la falta de contacto visual hacia ella puede ser interpretado como una falta de valoración; así mismo, ser o no escuchada significará para ella si los demás la toman en serio, si una niña no consigue esta capacidad de empatía con los adultos se sentirá fracasada. Cuando en un contacto con los adultos, estos la escuchan atentamente, la niña se sentirá con confianza.
Esta aptitud conlleva a que le sea más fácil armonizar con los adultos, p. ej. Ante el llanto la visión de la cara de la madre tranquilizadora la hará serenarse. Pero obviamente, la conducta de una niña no sólo depende de sus genes sino también del ambiente.
Tenemos tendencia a proteger más a las niñas que a los varones, vemos más peligros para ellas al sentirlas más delicadas; si los padres cuando una niña se va a tirar por un tobogán no muestran una expresión de miedo o preocupación, la niña se lanzará; no nos olvidemos que nos observa e interpreta.
Dos niñas de 3 años, pueden dialogar y llegar a consensos: Si me dejas este patín yo te dejaré mi pala; con un niño de esta edad es más difícil, el niño le habría cogido el patín y ella acabaría llorando; la capacidad de razonamiento en el niño todavía no está tan desarrollada, dado que depende del lenguaje, que en general es superior, a estas edades, en las niñas.
Las niñas han heredado un programa genético que garantiza la armonía social
Testosterona versus estrógenos

PUBERTAD INFANTIL
Hacia los dos años y medio de edad termina la pubertad infantil. La corriente estrogénica que llega a los ovarios cesa temporalmente. Tanto los niveles de estrógenos como la testosterona se hacen muy bajos en los años de infancia para las chicas y los chicos. Este es un periodo tranquilo que precede a la explosión de la pubertad. Las niñas de dedican a su mejor amiga y no suele jugar con los niños.
Cómo hemos dicho, las aptitudes sociales, verbales y de relación de las niñas se desarrollan antes que en los chicos, que se divierten jugando a la lucha, a las amenazas y están menos inclinados a compartir, las niñas al verse presionadas por lo niños se retiran.
Pero, aunque la naturaleza intervenga en comportamientos sexuales, la experiencia, la práctica y la interacción con los demás pueden modificar las conductas. Las expectativas de los adultos con respecto a los comportamientos de las niñas/niños, desempeñan un papel importante en la configuración del patrón de comportamiento de unas y otros.
Si usted es padre o madre de una niña pequeña, ya sabe de primera mano que no siempre es tan obediente y dócil como la cultura nos quiere hacer creer que debería ser. Muchos padres has visto evaporarse esta creencia cuando la pequeña no consigue lo que quiere. La agresividad del cerebro femenino protege lo que es importante para él, que siempre, inevitablemente es la relación. Así la niña camina por la delgada línea que separa el hecho de estar segura de que se halla en el centro de su mundo de relaciones y el de arriesgar el rechazo de esas relaciones.
EL CEREBRO DE UNA ADOLESCENTE
La realidad de una adolescente del siglo XXI es explosiva; en esta etapa se intensifican todos los rasgos establecidos en el cerebro femenino durante la niñez; la comunicación, la relación social, el deseo de aprobación y la captación de indicios acerca de qué pensar o sentir. Tal es la época en que una muchacha se vuelve extremadamente comunicativa con sus amigas y forma unos grupos sociales muy bien entablados para sentirse segura y protegida.
Dentro de esta realidad impulsada por el estrógeno, la agresividad también representa un papel importante. El cerebro adolescente le hará sentirse poderosa, dotada siempre de razón y ciega ante las consecuencias. Sin tal impulso nunca sería capaz de crecer, pero adaptarse a él no es fácil. Empezará a experimentar su potencial femenino completo, que incluye el síndrome premenstrual, la rivalidad sexual y el control de grupos de chicas que suelen convertir los estados de su cerebro en una realidad conflictiva.
Ante esta 2ª pubertad, todo parece un drama: No puedo soportar esto, no te aguanto, no puedo ir al colegio porque tengo acné… Son años de turbulencia; su cerebro crece rápidamente, se reorganiza y se podan los circuitos neuronales, que dirigen el modo de pensar, sentir y actuar.
Está obsesionada con su aspecto, durante la pubertad toda la razón de ser biológica es sentirse sexualmente deseable; comienza entonces a compararse con sus iguales, las imágenes de los medios de comunicación. Dicho estado cerebral está creado por la oleada de nuevas hormonas que se encuentran en el lugar principal del proyecto genético de la mujer.
Las hormonas que afectarían a la respuesta del estrés social están por las nubes, que es de dónde sacan sus ideas “estrambóticas” y el porqué están constantemente mirándose al espejo.
Si los padres entienden los cambios biológicos que suceden en los circuitos cerebrales de la adolescente, pueden apoyar la autoestima y el bienestar de su hija durante estos años de turbulencias, subidas y bajadas del estado de ánimo, etc.
Estrógeno y Progesterona
Ha terminado la etapa de la travesía por la niñez; los padres se encuentran en que están en una etapa que se parece a andar pisando huevos entorno a una criatura caprichosa, temperamental y tozuda; todo este drama se debe a que el intervalo de la infancia y de la pubertad ha terminado:
La glándula pituitaria salta a la vida cuando los frenos químicos que la detenían se sueltan por efecto de las células hipotalámicas, como resultado, será la primera vez desde la pubertad infantil que el cerebro de la adolescente esté invadido por niveles elevados de estrógeno.
De hecho, experimentará cerebralmente las irrupciones conjuntas de estrógeno y progesterona, que acuden en repetidas ondas mensuales desde sus ovarios, y que varían de día a día y semana a semana.
Estas hormonas alimentan muchos circuitos cerebrales que habían quedado instalados en la vida fetal, y que hacen que las adolescentes sean más sensibles a los matices emocionales, tales como la aprobación/desaprobación, aceptación/rechazo; así como no saber cómo interpretar la atención sexual recién descubierta (¿es atractiva o no?) haciendo que por momentos, la confianza en sí misma sea absoluta pero en otros esté en precario.
Sus circuitos cerebrales alimentados por el estrógeno hacen que responda al estrés buscando la protección y la creación de redes sociales. Aborrece los conflictos relacionales, ya que el rechazo social dispara en GRADO SUMO la respuesta de su cerebro al estrés.
En las dos últimas semanas del ciclo, cuando la progesterona es elevada, sin embargo reaccionará con irritabilidad creciente y querrá que la dejen tranquila.
Diferencias con los adolescentes varones
Cómo hemos comentado los circuitos de relación social y verbal, están, por naturaleza, más representados en el cerebro femenino. Las oleadas de estrógeno en las chicas activan a la oxitocina y a las áreas específicas del sexo femenino que corresponden al habla, seducción y el trato social.
Así, las jóvenes de esta edad encuentran un alivio psicológico en compañía de otras chicas; el lenguaje es el pegamento que conecta a las mujeres entre sí y es frecuente que algunas áreas del lenguaje sean mayores en las mujeres que en el hombre y que en general hablen más que ellos; y aunque el varón iguale en vocabulario a la mujer se ha encontrado que no es así en la rapidez.
¿Por qué las chicas están tanto tiempo al teléfono o van juntas al baño? Sencillamente están intercambiando información para crear lazos de amistad e intimidad con sus pares. Las conversaciones íntimas, las alianzas con sus reglas secretas, etc. es la actividad favorita de las adolescentes y su alivio ante los altibajos y el estrés propio de la edad.
La razón biológica para esta conducta de intimidad y necesidad de relación con sus pares a través de “la charla” es la activación de los centros de placer del cerebro femenino, sobre todo cuando las conversaciones se centran en temas románticos; se produce un flujo enorme de dopamina y oxitocina que constituye un gran deleite neurológico que estimulan la motivación a esta conducta de charlar e intimidad.
La oxitocina es una neurohormona que dispara la intimidad y cuando el estrógeno se eleva, el cerebro femenino es impulsado a fabricar más oxitocina y reforzar, así, sus lazos sociales, ya que la sensación es de placer y bienestar.
Esto ocurrirá desde esta etapa de la pubertad hasta el final de la vida fértil de una mujer.
Si una chica adolescente está constantemente mandando mensajes a sus amigos, esto le ayuda a atravesar los cambios estresantes que están ocurriendo en su vida de adolescente; siendo este un hábito difícil de reprimir dada su sensación de recompensa y bienestar.
Las chicas impulsadas por la motivación a relacionarse tanto con chicos como con sus pares femeninas desconocen que estos lazos de intimidad sólo le corresponden a ellas, como sexo femenino ya que la mayoría de los chicos no comparten este deseo intenso de comunicación verbal y por eso ellas pueden sentirse decepcionadas ante la falta de respuesta de los varones, las conversaciones telefónicas con ellos sufren de intervalos penosos mientras espera que él diga algo, a menudo, ella espera que él sea un oyente atento y no se da cuenta que su amigo varón está aburrido y simplemente desea volver a su videojuego.
La gran decepción femenina se empieza a producir en este momento con respecto a los varones, siendo una constante a lo largo de sus vidas con sus parejas; pero si el chico no ansía largas conversaciones no es culpa suya, en la adolescencia sus niveles de testosterona se elevan tanto que él desaparece en el seno de la adolescencia, refugiándose en sus compañeros, quiere que le dejen tranquilo en su habitación y con la familia se vuelven taciturnos y monosilábicos, deseando que les dejen a su aire y esto es porque las aportaciones de la testosterona hacen disminuir el interés por el trato social, excepto cuando implica acción o seguimiento sexual de hecho este último aspecto se convierte en su obsesión; estando a menudo completamente imbuidos en fantasías sexuales y necesitan masturbarse a menudo. Su resistencia a hablar con los adultos surge por la creencia a que estos adivinarán sus pensamientos centrados en el sexo, ya que les hace sentirse aislado y avergonzado y no es hasta el momento en que con sus pares de muchachos, comienzan a hablar del cuerpo femenino cuando dejarán de sentirse raros.
Se vuelve reacio a la intimidad verbal con las chicas aunque sueñe con hacer el amor con ellas; durante los años de la adolescencia, el cerebro de las chicas y chicos adolescentes, tienen prioridades muy diferentes.
Las chicas están motivadas a remediar e incluso evitar los conflictos sociales que les lleva a momentos de gran angustia cuando dos amigas se critican entre si ya que ella quiere mantener la relación a toda costa con las dos; el cerebro femenino reacciona con una alarma mucho más negativa ante el conflicto y el estrés, que no el cerebro masculino, llegando al temor y la preocupación de perder a una amiga. Entonces sustancias neuroquímicas como la serotonina, dopamina y oxitocina (hormona social) caen en picado y pasa a dominar el cortisol u hormona del estrés, reaccionando con angustia, aislamiento y temor al rechazo; cuando la oxitocina toca fondo, sufre una perturbación emocional.
Los centros emocionales en la adolescencia de una chica devienen altamente reactivos en esta época. El córtex prefrontal, aunque se ha desarrollado, las conexiones aún son pequeñas e inmaduras lo que da como resultado los cambios constantes de humor en parte por el aumento de los impulsos emocionales que proceden de la amígdala; esta inmadurez conductual es debida a la dificultad para asumir todo el tráfico emocional de su cerebro aún inmaduro; lo que les lleva a veces a aferrarse a una idea sin poder asumir sus consecuencias y se quejan de cualquier autoridad que reprima sus impulsos.
“SU CEREBRO TODAVÍA ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN”
A lo que añadir los cambios de las condiciones hormonales durante el ciclo menstrual.
La depresión en la adolescencia es común en chicos y chicas, y ambos géneros sufren el mismo riesgo de tenerla, pero la posibilidad en las mujeres se duplica alrededor de los 15 años (dependiendo del desarrollo de cada niña) que le llevará al aislamiento social, pérdida de concentración, obsesión por su peso corporal, etc.
Será en este momento en el que la adolescente necesitará de un profesional psicólogo, siendo el método cognitivo-conductual el que ha demostrado ser el más eficaz en esta etapa.

Abuso sexual infanto-juvenil

DEFINICIÓN DE MALTRATO INFANTIL Consideramos maltrato infantil cualquier acción u omisión, no accidental, por parte de los padres o cuidadores que compromete la satisfacción de las necesidades básicas del menor. El maltrato a la infancia puede producirse en diferentes contextos (violencia en las aulas, maltrato entre iguales, violencia ejercida por personas ajenas a la familia del menor…). Este documento aborda la detección y notificación del maltrato que se produce en un contexto intrafamiliar. Por una parte, el maltrato infantil en el contexto familiar es más frecuente. Por otra parte, el tipo de relación que el profesional sanitario puede observar desde su consulta es la de los cuidadores con los niños. Hablar de maltrato infantil implica definir: • Factores de riesgoGravedad • Indicadores de maltrato FACTORES DE RIESGO Los factores de riesgo hacen referencia a la presencia o ausencia de determinadas condiciones en la vida del menor o su entorno, que aumentan la posibilidad de que aparezcan conductas o situaciones de maltrato. Los factores de riesgo por sí solos NUNCA PRUEBAN la existencia de malos tratos, sólo PREDICEN la probabilidad de que aparezcan. psicóticos. SEÑALES DE ALERTA Las señales de alerta son signos o síntomas de disfuncionalidad o anomalía en el desarrollo físico y/o psíquico del niño, que no corresponden con el momento evolutivo del mismo y que no responden a causas orgánicas. Indican que algo sucede y que el niño está somatizando su afección. Obviamente, estos síntomas no dicen nada por sí mismos si se presentan de manera aislada y de forma puntual. Pasan a ser señales de alerta cuando: - Van asociados (existe más de un síntoma) y/o - Son persistentes. Las señales de alerta NO PRUEBAN una situación de maltrato, ya que pueden aparecer como síntomas de otras circunstancias, pero sí que identifican la necesidad de intervenir. Lo que sí que nos indicaría la posibilidad de existencia de una situación de maltrato infantil es la actitud de los padres y/o responsables del niño ante la intervención de los profesionales del centro de salud. Si ante una señal de alerta, la actitud de los padres no es de solicitud de apoyo o de colaboración ante la propuesta de intervención sino de indiferencia, rechazo u omisión de las indicaciones de la intervención, podemos pensar en una posible situación de maltrato infantil. LACTANTE Y PREESCOLAR EN EDAD ESCOLAR TIPOLOGÍA DEL MALTRATO • Maltrato físico. • Maltrato psíquico (emocional). • Negligencia física. • Negligencia psíquica (emocional). • Abuso sexual. • Explotación laboral. • Corrupción. • Maltrato prenatal. • Abandono. • Síndrome de Münchausen. GRAVEDAD DEL MALTRATO En función de su gravedad el maltrato puede clasificarse en leve, moderado o severo2. La valoración de la gravedad de un maltrato se puede definir por: 1. La cercanía del incidente que ha provocado el maltrato. 2. Los efectos del maltrato en el niño. 3. Si se trata de un hecho aislado o de una situación repetida. 4. La posibilidad de autoprotección del propio niño o lo que es lo mismo, la existencia de factores de vulnerabilidad tales como: • La corta edad del niño. • Las limitaciones personales (discapacidad física y/o psíquica). 5. La inexistencia de factores protectores externos: • Inexistencia de adultos cercanos que puedan protegerlo o que tengan capacidad para ello. • Dificultad de acceso del niño a recursos sociales, bien por la limitación que implica su edad, bien por la prohibición de los cuidadores de acceder a ellos. INDICADORES DE MALTRATO Son signos objetivos que se asocian a una manifestación concreta del Maltrato Infantil. Cada manifestación o tipología de maltrato infantil tiene asociado un conjunto de indicadores que lo definen y que, a su vez, pueden clasificar el maltrato en leve, moderado o severo, en función de la gravedad del mismo3. Así mismo, los indicadores de maltrato infantil tienen peculiaridades distintas en función del entorno desde el que se detecten. La frecuencia de las manifestaciones, cómo y con quién se producen son datos que habrá que tener en cuenta a la hora de considerar un posible caso de maltrato infantil. 1. Maltrato físico «Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo». Los indicadores más frecuentes dentro de esta tipología son: • Lesiones cutáneo-mucosas • Lesiones oculares. • Quemaduras. • Lesiones osteo articulares. • Mordeduras. • Lesiones viscerales. • Alopecias traumáticas. • Lesiones en las mucosas. Guía Práctica de Atención Sanitaria 20 Para la Detección del Maltrato Infantil • Alimentación inadecuada. • Vestuario inadecuado al tiempo atmosférico. • Escasa higiene corporal. • Ausencia o retraso en la atención médica. • Falta de supervisión de un adulto. • Condiciones higiénicas y de seguridad del hogar peligrosas. • Inasistencia injustificada y repetida a la escuela. 4. Negligencia psíquica (emocional) «Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas procuradoras de proximidad e interacción iniciadas por el niño; y falta de iniciativa de interacción y contacto, por parte de una figura adulta estable ». Los tipos de conducta más frecuentes que comprende la negligencia psíquica son: • Ignorar: ausencia total de disponibilidad de los padres hacia el niño. 2. Maltrato psíquico (emocional) «Hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles (desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier miembro adulto del grupo familiar». Los tipos de conducta que comprende esta tipología de maltrato son: • Rechazo: el relato que los padres hacen de su hijo implica un menosprecio, una descalificación. • Atemorizar: amenazar al niño continuamente con castigos desmedidos o creando unas expectativas inalcanzables con amenaza de castigo por no alcanzarlas. • Aislamiento: privar al niño de las oportunidades para establecer relaciones sociales. 3. Negligencia física «Las necesidades físicas básicas del niño (alimentación, vestido, higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y/o cuidados médicos) no son atendidas temporal o permanentemente por ningún miembro del grupo que convive con el niño». Los indicadores más habituales en esta tipología de maltrato son: • Rechazo de atención psicológica, de iniciar un tratamiento de algún problema emocional o conductual del niño, existiendo acceso a un recurso. • Retraso en la atención psicológica, no proporcionar o buscar ayuda psicológica para resolver algún problema emocional o conductual del niño. 5.Abuso sexual «Cualquier clase de contacto sexual de un adulto con un niño, donde el primero posee una posición de poder o autoridad sobre el niño». El niño puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como objeto de estimulación sexual. Los tipos de conducta que comprende son: En función de la relación entre En función del tipo de contacto sexual: la víctima y el abusador: • Abuso sexual sin contacto físico. • Incesto. • Abuso sexual con contacto • Violación. físico. 6. Explotación laboral «Los padres/tutores asignan al niño con carácter obligatorio la realización continuada de trabajos (domésticos o no) que: (a) exceden los límites de lo habitual, (b) deberían ser realizados por adultos, (c) interfieren de manera clara en las actividades y necesidades sociales y/o escolares del niño, y (d) son asignados al niño con el objetivo fundamental de obtener un beneficio económico o similar para los padres o la estructura familiar». 7. Corrupción «Los adultos promueven o refuerzan en el niño conductas desviadas incapacitándole para experiencias sociales normales. El hogar en el que vive el niño constituye un modelo de vida inadecuado para su normal desarrollo, por contener pautas antisociales, delictivas o autodestructivas». Los tipos de conducta que comprende son: • Conductas delictivas. • Comportamientos autodestructivos • Tráfico de drogas. o violentos. • Consumo de drogas. 8. Maltrato prenatal «Falta de cuidado por acción u omisión, del cuerpo de la futura madre, o autosuministro de drogas o sustancias que, de una manera consciente o inconsciente, perjudican al feto». Los tipos de conducta más frecuentes que comprende son: • Descuido de los cuidados de higiene y alimentación necesarios. • Ausencia o incorrecto control sanitario. • Consumo de drogas durante el embarazo. • Malos tratos a la madre durante la gestación • Rechazo manifiesto del embarazo. 9.Abandono «Delegación total de los padres/tutores del cuidado del niño en otras personas, con desaparición física y desentendimiento completo de la compañía y cuidado del niño». 10. Síndrome de Münchausen «Los cuidadores simulan enfermedades en el niño al que someten a continuas exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios, alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por la persona adulta (ej.: mediante la administración de sustancias al niño o niña)». Los indicadores más frecuentes en esta tipología son: • Signos clínicos persistentes de causa inexplicable. • Discordancia entre la historia y las manifestaciones clínicas. • Padres que inventan enfermedades sin signos clínicos constatables. • Madre/padre con historia psiquiátrica o con antecedentes de padecer el Síndrome de Münchausen. • Cicatrices, heridas, quemaduras que aparecen repetidamente o que en la exploración observamos que están en distinta fase evolutiva. • Dolores recurrentes a los que no se encuentra causa evidente (somatizaciones). • Ausencia de los cuidados médicos básicos. • Comentarios del niño sobre falta de cuidados, de alimentación, etc. • Niños que están sucios, con falta de higiene corporal, vestidos inadecuadamente en atención a la climatología. • Pudor inexplicable en la exploración física, sobre todo en la genital.Miedo irracional a la exploración. • Durante la exploración, demostración de conocimientos inapropiados para su edad o conducta sexual explícita. • Actitud excesivamente vigilante. • Excesiva facilidad para adaptarse a la hospitalización. Hospitalismo inverso: el niño, antes retraído y taciturno durante el ingreso cambia y se muestra cariñoso, alegre, y con aparición de juego expontáneo. • Padres que imposibilitan el conocimiento de la vida familiar. • Los datos que aportan a la anamnesis son confusos, vagos o se contradicen. • Que ocultan traumatismos previos y que luego se constatan a través de rayos X. • Impedimentos por parte de los padres para desvestir o examinar al niño. • Que no cumplen los tratamientos prescritos al niño. El seguimiento de las patologías tanto agudas como crónicas es inadecuado. • No acuden a las citas médicas. • Cuando el menor es hospitalizado se le abandona en el centro sin causa justificada, las visitas al menor son infrecuentes y cortas. • En el momento del alta no aparecen los padres. • En ocasiones se insiste en el ingreso del niño sin motivo médico. • Presencia repetida del niño y su familia en el centro de salud u hospital, aparentemente sin justificación. • Consultas sin motivos. • Incapacidad o negativa a aportar informes de ingresos previos. • Cambios de médico frecuentes. • Retraso en acudir a los servicios sanitarios

 

DEFINICIÓN DE MALTRATO INFANTIL
Consideramos maltrato infantil cualquier acción u omisión, no accidental,
por parte de los padres o cuidadores que compromete la satisfacción
de las necesidades básicas del menor.
El maltrato a la infancia puede producirse en diferentes contextos (violencia en las aulas,
maltrato entre iguales, violencia ejercida por personas ajenas a la familia del menor…). Este documento
aborda la detección y notificación del maltrato que se produce en un contexto intrafamiliar.
Por una parte, el maltrato infantil en el contexto familiar es más frecuente. Por otra parte, el tipo
de relación que el profesional sanitario puede observar desde su consulta es la de los cuidadores
con los niños.

Hablar de maltrato infantil implica definir:
• Factores de riesgoGravedad
• Indicadores de maltrato
FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo hacen referencia a la presencia o ausencia de
determinadas condiciones en la vida del menor o su entorno, que
aumentan la posibilidad de que aparezcan conductas o situaciones de
maltrato. Los factores de riesgo por sí solos NUNCA PRUEBAN la
existencia de malos tratos, sólo PREDICEN la probabilidad de que aparezcan.
psicóticos.
SEÑALES DE ALERTA
Las señales de alerta son signos o síntomas de disfuncionalidad o anomalía
en el desarrollo físico y/o psíquico del niño, que no corresponden
con el momento evolutivo del mismo y que no responden a causas orgánicas.
Indican que algo sucede y que el niño está somatizando su afección.
Obviamente, estos síntomas no dicen nada por sí mismos si se presentan
de manera aislada y de forma puntual. Pasan a ser señales de alerta
cuando:
– Van asociados (existe más de un síntoma) y/o
– Son persistentes.
Las señales de alerta NO PRUEBAN una situación de maltrato, ya que pueden aparecer
como síntomas de otras circunstancias, pero sí que identifican la necesidad de intervenir.
Lo que sí que nos indicaría la posibilidad de existencia de una situación de maltrato infantil
es la actitud de los padres y/o responsables del niño ante la intervención de los profesionales del
centro de salud. Si ante una señal de alerta, la actitud de los padres no es de solicitud de apoyo o
de colaboración ante la propuesta de intervención sino de indiferencia, rechazo u omisión de las indicaciones de la intervención, podemos pensar en una posible situación de maltrato infantil.
LACTANTE Y PREESCOLAR EN EDAD ESCOLAR
TIPOLOGÍA DEL MALTRATO
• Maltrato físico.
• Maltrato psíquico (emocional).
• Negligencia física.
• Negligencia psíquica (emocional).
• Abuso sexual.
• Explotación laboral.
• Corrupción.
• Maltrato prenatal.
• Abandono.
• Síndrome de Münchausen.
GRAVEDAD DEL MALTRATO
En función de su gravedad el maltrato puede clasificarse en leve, moderado
o severo2.
La valoración de la gravedad de un maltrato se puede definir por:
1. La cercanía del incidente que ha provocado el maltrato.
2. Los efectos del maltrato en el niño.
3. Si se trata de un hecho aislado o de una situación repetida.
4. La posibilidad de autoprotección del propio niño o lo que es lo mismo, la existencia de factores de vulnerabilidad tales como:
• La corta edad del niño.
• Las limitaciones personales (discapacidad física y/o psíquica).
5. La inexistencia de factores protectores externos:
• Inexistencia de adultos cercanos que puedan protegerlo o que tengan capacidad
para ello.
• Dificultad de acceso del niño a recursos sociales, bien por la limitación que implica
su edad, bien por la prohibición de los cuidadores de acceder a ellos.
INDICADORES DE MALTRATO
Son signos objetivos que se asocian a una manifestación concreta del
Maltrato Infantil.
Cada manifestación o tipología de maltrato infantil tiene asociado un conjunto de indicadores que lo definen y que, a su vez, pueden clasificar el maltrato en leve, moderado o severo, en función de la gravedad del mismo3.
Así mismo, los indicadores de maltrato infantil tienen peculiaridades distintas en función del entorno desde el que se detecten. La frecuencia de las manifestaciones, cómo y con quién se producen son datos que habrá que tener en cuenta a la hora de considerar un posible caso de maltrato infantil.
1. Maltrato físico
«Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque
daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de
padecerlo».
Los indicadores más frecuentes dentro de esta tipología son:
• Lesiones cutáneo-mucosas • Lesiones oculares.
• Quemaduras. • Lesiones osteo articulares.
• Mordeduras. • Lesiones viscerales.
• Alopecias traumáticas. • Lesiones en las mucosas.
Guía Práctica de Atención Sanitaria 20 Para la Detección del Maltrato Infantil
• Alimentación inadecuada.
• Vestuario inadecuado al tiempo
atmosférico.
• Escasa higiene corporal.
• Ausencia o retraso en la
atención médica.
• Falta de supervisión de un
adulto.
• Condiciones higiénicas y de
seguridad del hogar peligrosas.
• Inasistencia injustificada y
repetida a la escuela.
4. Negligencia psíquica (emocional)
«Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas
procuradoras de proximidad e interacción iniciadas por el niño; y falta
de iniciativa de interacción y contacto, por parte de una figura adulta estable
».
Los tipos de conducta más frecuentes que comprende la negligencia psíquica son:
• Ignorar: ausencia total de disponibilidad de los padres hacia el niño.
2. Maltrato psíquico (emocional)
«Hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza
de abandono, y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles
(desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier
miembro adulto del grupo familiar».
Los tipos de conducta que comprende esta tipología de maltrato son:
• Rechazo: el relato que los padres hacen de su hijo implica un menosprecio, una descalificación.
• Atemorizar: amenazar al niño continuamente con castigos desmedidos o creando unas expectativas inalcanzables con amenaza de castigo por no alcanzarlas.
• Aislamiento: privar al niño de las oportunidades para establecer relaciones sociales.
3. Negligencia física
«Las necesidades físicas básicas del niño (alimentación, vestido, higiene, protección
y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación
y/o cuidados médicos) no son atendidas temporal o permanentemente por
ningún miembro del grupo que convive con el niño».
Los indicadores más habituales en esta tipología de maltrato son:
• Rechazo de atención psicológica, de iniciar un tratamiento de algún problema emocional
o conductual del niño, existiendo acceso a un recurso.
• Retraso en la atención psicológica, no proporcionar o buscar ayuda psicológica para
resolver algún problema emocional o conductual del niño.
5.Abuso sexual
«Cualquier clase de contacto sexual de un adulto con un niño, donde el primero
posee una posición de poder o autoridad sobre el niño».
El niño puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como
objeto de estimulación sexual.
Los tipos de conducta que comprende son:
En función de la relación entre En función del tipo de contacto sexual:
la víctima y el abusador: • Abuso sexual sin contacto físico.
• Incesto. • Abuso sexual con contacto
• Violación. físico.
6. Explotación laboral
«Los padres/tutores asignan al niño con carácter obligatorio la realización
continuada de trabajos (domésticos o no) que: (a) exceden los límites de lo
habitual, (b) deberían ser realizados por adultos, (c) interfieren de manera
clara en las actividades y necesidades sociales y/o escolares del niño, y (d)
son asignados al niño con el objetivo fundamental de obtener un beneficio
económico o similar para los padres o la estructura familiar».
7. Corrupción
«Los adultos promueven o refuerzan en el niño conductas desviadas incapacitándole
para experiencias sociales normales. El hogar en el que vive el niño
constituye un modelo de vida inadecuado para su normal desarrollo, por contener
pautas antisociales, delictivas o autodestructivas».
Los tipos de conducta que comprende son:
• Conductas delictivas. • Comportamientos autodestructivos
• Tráfico de drogas. o violentos.
• Consumo de drogas.
8. Maltrato prenatal
«Falta de cuidado por acción u omisión, del cuerpo de la futura madre, o
autosuministro de drogas o sustancias que, de una manera consciente o
inconsciente, perjudican al feto».
Los tipos de conducta más frecuentes que comprende son:
• Descuido de los cuidados de higiene y alimentación necesarios.
• Ausencia o incorrecto control sanitario.
• Consumo de drogas durante el embarazo.
• Malos tratos a la madre durante la gestación
• Rechazo manifiesto del embarazo.
9.Abandono
«Delegación total de los padres/tutores del cuidado del niño en otras personas,
con desaparición física y desentendimiento completo de la compañía y
cuidado del niño».
10. Síndrome de Münchausen
«Los cuidadores simulan enfermedades en el niño al que someten a continuas
exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios,
alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por la persona
adulta (ej.: mediante la administración de sustancias al niño o niña)».
Los indicadores más frecuentes en esta tipología son:
• Signos clínicos persistentes de causa inexplicable.
• Discordancia entre la historia y las manifestaciones clínicas.
• Padres que inventan enfermedades sin signos clínicos constatables.
• Madre/padre con historia psiquiátrica o con antecedentes de padecer el Síndrome de
Münchausen.
• Cicatrices, heridas, quemaduras que aparecen
repetidamente o que en la exploración
observamos que están en distinta fase evolutiva.
• Dolores recurrentes a los que no se encuentra
causa evidente (somatizaciones).
• Ausencia de los cuidados médicos básicos.
• Comentarios del niño sobre falta de cuidados,
de alimentación, etc.
• Niños que están sucios, con falta de higiene
corporal, vestidos inadecuadamente en atención
a la climatología.
• Pudor inexplicable en la exploración física,
sobre todo en la genital.Miedo irracional a la
exploración.
• Durante la exploración, demostración de
conocimientos inapropiados para su edad o
conducta sexual explícita.
• Actitud excesivamente vigilante.
• Excesiva facilidad para adaptarse a la hospitalización.
Hospitalismo inverso: el niño, antes
retraído y taciturno durante el ingreso cambia
y se muestra cariñoso, alegre, y con aparición
de juego expontáneo.
• Padres que imposibilitan el conocimiento de
la vida familiar.
• Los datos que aportan a la anamnesis son
confusos, vagos o se contradicen.
• Que ocultan traumatismos previos y que
luego se constatan a través de rayos X.
• Impedimentos por parte de los padres para
desvestir o examinar al niño.
• Que no cumplen los tratamientos prescritos
al niño. El seguimiento de las patologías tanto
agudas como crónicas es inadecuado.
• No acuden a las citas médicas.
• Cuando el menor es hospitalizado se le
abandona en el centro sin causa justificada,
las visitas al menor son infrecuentes y cortas.
• En el momento del alta no aparecen los
padres.
• En ocasiones se insiste en el ingreso del niño
sin motivo médico.
• Presencia repetida del niño y su familia en el
centro de salud u hospital, aparentemente
sin justificación.
• Consultas sin motivos.
• Incapacidad o negativa a aportar informes
de ingresos previos.
• Cambios de médico frecuentes.
• Retraso en acudir a los servicios sanitarios

Minia Miramontes

PODEMOS LOS HA DEJAO PASMAOS…

PODEMOS… “Los ha dejao pasmaos”…
¿Significa este voto el desencadenante para la reacción de la clase política?
¿Este voto representa el hartazgo que sentimos por el EGO del político y de las jerarquías y sumisiones al PARTIDO y sus intereses…?
¿Significa que por fin aprenderán que queremos escuchar a un político como representante del ciudadano y sus necesidades/intereses y no del sí-mismo y de las necesidades de su partido?, Partido, que en sus contradicciones públicas, hace sospechar de hervideros de ambición de poder y eso solo tiene como resultado que cada español solo sea visto exclusivamente como un voto.
De repente PSOE Y PP e inclusive UPYD se unen en un reto común que es el insulto a la formación política PODEMOS, no por ahora –aún- qué ya veremos, partido político y si movimiento CIUDADANO.
Se escuchan argumentos y descalificaciones por los gerifaltes de los partidos que rezuma malestar y mucho cabreo, que recuerdan que el político español defiende a su iglesia, perdón, a su partido, no al ciudadano y su cotidianeidad.
También asombran ciertos periodistas políticos, en teoría, pero que por su forma de argumentar recuerdan los paparazzi… dejan caer rumores, malinterpretan información y de ello sacan un discurso aparentemente coherente pero basado en la manipulación de un hecho aislado… sin pies ni cabeza, pero si creíble como discurso y lo repiten una y otra vez, tanto, como parapeto defensivo y, a su vez, como arma de ataque contra el argumento contrario; ya que más parece que lo estén viviendo como una batalla y no como lo que ha de ser: LA GENTE REACCIONA, QUIERE RESPUESTAS DE ACCIÓN Y AVANCE, MUY DIFERENTES A LO QUE ESTÁIS HACIENDO. Lo que asusta es que con esta postura estén creando un nuevo EGO, en este caso, Pablo Iglesias… y esta no es la idea… ¿o, no?
Queremos políticos que sean hombres/mujeres de estado, no de partido, queremos periodistas informados y por lo menos que tengan un conocimiento de la historia económico-político-social contemporánea… que conozcan que Suecia o Reino Unido de la Gran Bretaña no tienen euro o la reacción del gobierno de Islandia con la deuda de sus bancos a los bancos exteriores… y que a raíz del conocimiento defiendan sus posturas y no desde la banalidad de la descalificación gratuita y vacía de contenido.
Es el ciudadano el que tiene la responsabilidad de informarse, formarse… y tras la reflexión votar a quien considere y cuando este vota por un movimiento que se conoce a través de la información que trasciende a la gente, se le critica por ello, por estar presentes en internet, en programas de opinión, etc. hablando del día a día ACTUAL DEL ESPAÑOLITO MEDIO Y MEDIO BAJO y ahora me temo que van a prohibir el Internet 48 horas antes de las elecciones de turno.