Abuso sexual infanto-juvenil

DEFINICIÓN DE MALTRATO INFANTIL Consideramos maltrato infantil cualquier acción u omisión, no accidental, por parte de los padres o cuidadores que compromete la satisfacción de las necesidades básicas del menor. El maltrato a la infancia puede producirse en diferentes contextos (violencia en las aulas, maltrato entre iguales, violencia ejercida por personas ajenas a la familia del menor…). Este documento aborda la detección y notificación del maltrato que se produce en un contexto intrafamiliar. Por una parte, el maltrato infantil en el contexto familiar es más frecuente. Por otra parte, el tipo de relación que el profesional sanitario puede observar desde su consulta es la de los cuidadores con los niños. Hablar de maltrato infantil implica definir: • Factores de riesgoGravedad • Indicadores de maltrato FACTORES DE RIESGO Los factores de riesgo hacen referencia a la presencia o ausencia de determinadas condiciones en la vida del menor o su entorno, que aumentan la posibilidad de que aparezcan conductas o situaciones de maltrato. Los factores de riesgo por sí solos NUNCA PRUEBAN la existencia de malos tratos, sólo PREDICEN la probabilidad de que aparezcan. psicóticos. SEÑALES DE ALERTA Las señales de alerta son signos o síntomas de disfuncionalidad o anomalía en el desarrollo físico y/o psíquico del niño, que no corresponden con el momento evolutivo del mismo y que no responden a causas orgánicas. Indican que algo sucede y que el niño está somatizando su afección. Obviamente, estos síntomas no dicen nada por sí mismos si se presentan de manera aislada y de forma puntual. Pasan a ser señales de alerta cuando: - Van asociados (existe más de un síntoma) y/o - Son persistentes. Las señales de alerta NO PRUEBAN una situación de maltrato, ya que pueden aparecer como síntomas de otras circunstancias, pero sí que identifican la necesidad de intervenir. Lo que sí que nos indicaría la posibilidad de existencia de una situación de maltrato infantil es la actitud de los padres y/o responsables del niño ante la intervención de los profesionales del centro de salud. Si ante una señal de alerta, la actitud de los padres no es de solicitud de apoyo o de colaboración ante la propuesta de intervención sino de indiferencia, rechazo u omisión de las indicaciones de la intervención, podemos pensar en una posible situación de maltrato infantil. LACTANTE Y PREESCOLAR EN EDAD ESCOLAR TIPOLOGÍA DEL MALTRATO • Maltrato físico. • Maltrato psíquico (emocional). • Negligencia física. • Negligencia psíquica (emocional). • Abuso sexual. • Explotación laboral. • Corrupción. • Maltrato prenatal. • Abandono. • Síndrome de Münchausen. GRAVEDAD DEL MALTRATO En función de su gravedad el maltrato puede clasificarse en leve, moderado o severo2. La valoración de la gravedad de un maltrato se puede definir por: 1. La cercanía del incidente que ha provocado el maltrato. 2. Los efectos del maltrato en el niño. 3. Si se trata de un hecho aislado o de una situación repetida. 4. La posibilidad de autoprotección del propio niño o lo que es lo mismo, la existencia de factores de vulnerabilidad tales como: • La corta edad del niño. • Las limitaciones personales (discapacidad física y/o psíquica). 5. La inexistencia de factores protectores externos: • Inexistencia de adultos cercanos que puedan protegerlo o que tengan capacidad para ello. • Dificultad de acceso del niño a recursos sociales, bien por la limitación que implica su edad, bien por la prohibición de los cuidadores de acceder a ellos. INDICADORES DE MALTRATO Son signos objetivos que se asocian a una manifestación concreta del Maltrato Infantil. Cada manifestación o tipología de maltrato infantil tiene asociado un conjunto de indicadores que lo definen y que, a su vez, pueden clasificar el maltrato en leve, moderado o severo, en función de la gravedad del mismo3. Así mismo, los indicadores de maltrato infantil tienen peculiaridades distintas en función del entorno desde el que se detecten. La frecuencia de las manifestaciones, cómo y con quién se producen son datos que habrá que tener en cuenta a la hora de considerar un posible caso de maltrato infantil. 1. Maltrato físico «Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo». Los indicadores más frecuentes dentro de esta tipología son: • Lesiones cutáneo-mucosas • Lesiones oculares. • Quemaduras. • Lesiones osteo articulares. • Mordeduras. • Lesiones viscerales. • Alopecias traumáticas. • Lesiones en las mucosas. Guía Práctica de Atención Sanitaria 20 Para la Detección del Maltrato Infantil • Alimentación inadecuada. • Vestuario inadecuado al tiempo atmosférico. • Escasa higiene corporal. • Ausencia o retraso en la atención médica. • Falta de supervisión de un adulto. • Condiciones higiénicas y de seguridad del hogar peligrosas. • Inasistencia injustificada y repetida a la escuela. 4. Negligencia psíquica (emocional) «Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas procuradoras de proximidad e interacción iniciadas por el niño; y falta de iniciativa de interacción y contacto, por parte de una figura adulta estable ». Los tipos de conducta más frecuentes que comprende la negligencia psíquica son: • Ignorar: ausencia total de disponibilidad de los padres hacia el niño. 2. Maltrato psíquico (emocional) «Hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles (desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier miembro adulto del grupo familiar». Los tipos de conducta que comprende esta tipología de maltrato son: • Rechazo: el relato que los padres hacen de su hijo implica un menosprecio, una descalificación. • Atemorizar: amenazar al niño continuamente con castigos desmedidos o creando unas expectativas inalcanzables con amenaza de castigo por no alcanzarlas. • Aislamiento: privar al niño de las oportunidades para establecer relaciones sociales. 3. Negligencia física «Las necesidades físicas básicas del niño (alimentación, vestido, higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y/o cuidados médicos) no son atendidas temporal o permanentemente por ningún miembro del grupo que convive con el niño». Los indicadores más habituales en esta tipología de maltrato son: • Rechazo de atención psicológica, de iniciar un tratamiento de algún problema emocional o conductual del niño, existiendo acceso a un recurso. • Retraso en la atención psicológica, no proporcionar o buscar ayuda psicológica para resolver algún problema emocional o conductual del niño. 5.Abuso sexual «Cualquier clase de contacto sexual de un adulto con un niño, donde el primero posee una posición de poder o autoridad sobre el niño». El niño puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como objeto de estimulación sexual. Los tipos de conducta que comprende son: En función de la relación entre En función del tipo de contacto sexual: la víctima y el abusador: • Abuso sexual sin contacto físico. • Incesto. • Abuso sexual con contacto • Violación. físico. 6. Explotación laboral «Los padres/tutores asignan al niño con carácter obligatorio la realización continuada de trabajos (domésticos o no) que: (a) exceden los límites de lo habitual, (b) deberían ser realizados por adultos, (c) interfieren de manera clara en las actividades y necesidades sociales y/o escolares del niño, y (d) son asignados al niño con el objetivo fundamental de obtener un beneficio económico o similar para los padres o la estructura familiar». 7. Corrupción «Los adultos promueven o refuerzan en el niño conductas desviadas incapacitándole para experiencias sociales normales. El hogar en el que vive el niño constituye un modelo de vida inadecuado para su normal desarrollo, por contener pautas antisociales, delictivas o autodestructivas». Los tipos de conducta que comprende son: • Conductas delictivas. • Comportamientos autodestructivos • Tráfico de drogas. o violentos. • Consumo de drogas. 8. Maltrato prenatal «Falta de cuidado por acción u omisión, del cuerpo de la futura madre, o autosuministro de drogas o sustancias que, de una manera consciente o inconsciente, perjudican al feto». Los tipos de conducta más frecuentes que comprende son: • Descuido de los cuidados de higiene y alimentación necesarios. • Ausencia o incorrecto control sanitario. • Consumo de drogas durante el embarazo. • Malos tratos a la madre durante la gestación • Rechazo manifiesto del embarazo. 9.Abandono «Delegación total de los padres/tutores del cuidado del niño en otras personas, con desaparición física y desentendimiento completo de la compañía y cuidado del niño». 10. Síndrome de Münchausen «Los cuidadores simulan enfermedades en el niño al que someten a continuas exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios, alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por la persona adulta (ej.: mediante la administración de sustancias al niño o niña)». Los indicadores más frecuentes en esta tipología son: • Signos clínicos persistentes de causa inexplicable. • Discordancia entre la historia y las manifestaciones clínicas. • Padres que inventan enfermedades sin signos clínicos constatables. • Madre/padre con historia psiquiátrica o con antecedentes de padecer el Síndrome de Münchausen. • Cicatrices, heridas, quemaduras que aparecen repetidamente o que en la exploración observamos que están en distinta fase evolutiva. • Dolores recurrentes a los que no se encuentra causa evidente (somatizaciones). • Ausencia de los cuidados médicos básicos. • Comentarios del niño sobre falta de cuidados, de alimentación, etc. • Niños que están sucios, con falta de higiene corporal, vestidos inadecuadamente en atención a la climatología. • Pudor inexplicable en la exploración física, sobre todo en la genital.Miedo irracional a la exploración. • Durante la exploración, demostración de conocimientos inapropiados para su edad o conducta sexual explícita. • Actitud excesivamente vigilante. • Excesiva facilidad para adaptarse a la hospitalización. Hospitalismo inverso: el niño, antes retraído y taciturno durante el ingreso cambia y se muestra cariñoso, alegre, y con aparición de juego expontáneo. • Padres que imposibilitan el conocimiento de la vida familiar. • Los datos que aportan a la anamnesis son confusos, vagos o se contradicen. • Que ocultan traumatismos previos y que luego se constatan a través de rayos X. • Impedimentos por parte de los padres para desvestir o examinar al niño. • Que no cumplen los tratamientos prescritos al niño. El seguimiento de las patologías tanto agudas como crónicas es inadecuado. • No acuden a las citas médicas. • Cuando el menor es hospitalizado se le abandona en el centro sin causa justificada, las visitas al menor son infrecuentes y cortas. • En el momento del alta no aparecen los padres. • En ocasiones se insiste en el ingreso del niño sin motivo médico. • Presencia repetida del niño y su familia en el centro de salud u hospital, aparentemente sin justificación. • Consultas sin motivos. • Incapacidad o negativa a aportar informes de ingresos previos. • Cambios de médico frecuentes. • Retraso en acudir a los servicios sanitarios

 

DEFINICIÓN DE MALTRATO INFANTIL
Consideramos maltrato infantil cualquier acción u omisión, no accidental,
por parte de los padres o cuidadores que compromete la satisfacción
de las necesidades básicas del menor.
El maltrato a la infancia puede producirse en diferentes contextos (violencia en las aulas,
maltrato entre iguales, violencia ejercida por personas ajenas a la familia del menor…). Este documento
aborda la detección y notificación del maltrato que se produce en un contexto intrafamiliar.
Por una parte, el maltrato infantil en el contexto familiar es más frecuente. Por otra parte, el tipo
de relación que el profesional sanitario puede observar desde su consulta es la de los cuidadores
con los niños.

Hablar de maltrato infantil implica definir:
• Factores de riesgoGravedad
• Indicadores de maltrato
FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo hacen referencia a la presencia o ausencia de
determinadas condiciones en la vida del menor o su entorno, que
aumentan la posibilidad de que aparezcan conductas o situaciones de
maltrato. Los factores de riesgo por sí solos NUNCA PRUEBAN la
existencia de malos tratos, sólo PREDICEN la probabilidad de que aparezcan.
psicóticos.
SEÑALES DE ALERTA
Las señales de alerta son signos o síntomas de disfuncionalidad o anomalía
en el desarrollo físico y/o psíquico del niño, que no corresponden
con el momento evolutivo del mismo y que no responden a causas orgánicas.
Indican que algo sucede y que el niño está somatizando su afección.
Obviamente, estos síntomas no dicen nada por sí mismos si se presentan
de manera aislada y de forma puntual. Pasan a ser señales de alerta
cuando:
– Van asociados (existe más de un síntoma) y/o
– Son persistentes.
Las señales de alerta NO PRUEBAN una situación de maltrato, ya que pueden aparecer
como síntomas de otras circunstancias, pero sí que identifican la necesidad de intervenir.
Lo que sí que nos indicaría la posibilidad de existencia de una situación de maltrato infantil
es la actitud de los padres y/o responsables del niño ante la intervención de los profesionales del
centro de salud. Si ante una señal de alerta, la actitud de los padres no es de solicitud de apoyo o
de colaboración ante la propuesta de intervención sino de indiferencia, rechazo u omisión de las indicaciones de la intervención, podemos pensar en una posible situación de maltrato infantil.
LACTANTE Y PREESCOLAR EN EDAD ESCOLAR
TIPOLOGÍA DEL MALTRATO
• Maltrato físico.
• Maltrato psíquico (emocional).
• Negligencia física.
• Negligencia psíquica (emocional).
• Abuso sexual.
• Explotación laboral.
• Corrupción.
• Maltrato prenatal.
• Abandono.
• Síndrome de Münchausen.
GRAVEDAD DEL MALTRATO
En función de su gravedad el maltrato puede clasificarse en leve, moderado
o severo2.
La valoración de la gravedad de un maltrato se puede definir por:
1. La cercanía del incidente que ha provocado el maltrato.
2. Los efectos del maltrato en el niño.
3. Si se trata de un hecho aislado o de una situación repetida.
4. La posibilidad de autoprotección del propio niño o lo que es lo mismo, la existencia de factores de vulnerabilidad tales como:
• La corta edad del niño.
• Las limitaciones personales (discapacidad física y/o psíquica).
5. La inexistencia de factores protectores externos:
• Inexistencia de adultos cercanos que puedan protegerlo o que tengan capacidad
para ello.
• Dificultad de acceso del niño a recursos sociales, bien por la limitación que implica
su edad, bien por la prohibición de los cuidadores de acceder a ellos.
INDICADORES DE MALTRATO
Son signos objetivos que se asocian a una manifestación concreta del
Maltrato Infantil.
Cada manifestación o tipología de maltrato infantil tiene asociado un conjunto de indicadores que lo definen y que, a su vez, pueden clasificar el maltrato en leve, moderado o severo, en función de la gravedad del mismo3.
Así mismo, los indicadores de maltrato infantil tienen peculiaridades distintas en función del entorno desde el que se detecten. La frecuencia de las manifestaciones, cómo y con quién se producen son datos que habrá que tener en cuenta a la hora de considerar un posible caso de maltrato infantil.
1. Maltrato físico
«Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque
daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de
padecerlo».
Los indicadores más frecuentes dentro de esta tipología son:
• Lesiones cutáneo-mucosas • Lesiones oculares.
• Quemaduras. • Lesiones osteo articulares.
• Mordeduras. • Lesiones viscerales.
• Alopecias traumáticas. • Lesiones en las mucosas.
Guía Práctica de Atención Sanitaria 20 Para la Detección del Maltrato Infantil
• Alimentación inadecuada.
• Vestuario inadecuado al tiempo
atmosférico.
• Escasa higiene corporal.
• Ausencia o retraso en la
atención médica.
• Falta de supervisión de un
adulto.
• Condiciones higiénicas y de
seguridad del hogar peligrosas.
• Inasistencia injustificada y
repetida a la escuela.
4. Negligencia psíquica (emocional)
«Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas
procuradoras de proximidad e interacción iniciadas por el niño; y falta
de iniciativa de interacción y contacto, por parte de una figura adulta estable
».
Los tipos de conducta más frecuentes que comprende la negligencia psíquica son:
• Ignorar: ausencia total de disponibilidad de los padres hacia el niño.
2. Maltrato psíquico (emocional)
«Hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza
de abandono, y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles
(desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier
miembro adulto del grupo familiar».
Los tipos de conducta que comprende esta tipología de maltrato son:
• Rechazo: el relato que los padres hacen de su hijo implica un menosprecio, una descalificación.
• Atemorizar: amenazar al niño continuamente con castigos desmedidos o creando unas expectativas inalcanzables con amenaza de castigo por no alcanzarlas.
• Aislamiento: privar al niño de las oportunidades para establecer relaciones sociales.
3. Negligencia física
«Las necesidades físicas básicas del niño (alimentación, vestido, higiene, protección
y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación
y/o cuidados médicos) no son atendidas temporal o permanentemente por
ningún miembro del grupo que convive con el niño».
Los indicadores más habituales en esta tipología de maltrato son:
• Rechazo de atención psicológica, de iniciar un tratamiento de algún problema emocional
o conductual del niño, existiendo acceso a un recurso.
• Retraso en la atención psicológica, no proporcionar o buscar ayuda psicológica para
resolver algún problema emocional o conductual del niño.
5.Abuso sexual
«Cualquier clase de contacto sexual de un adulto con un niño, donde el primero
posee una posición de poder o autoridad sobre el niño».
El niño puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como
objeto de estimulación sexual.
Los tipos de conducta que comprende son:
En función de la relación entre En función del tipo de contacto sexual:
la víctima y el abusador: • Abuso sexual sin contacto físico.
• Incesto. • Abuso sexual con contacto
• Violación. físico.
6. Explotación laboral
«Los padres/tutores asignan al niño con carácter obligatorio la realización
continuada de trabajos (domésticos o no) que: (a) exceden los límites de lo
habitual, (b) deberían ser realizados por adultos, (c) interfieren de manera
clara en las actividades y necesidades sociales y/o escolares del niño, y (d)
son asignados al niño con el objetivo fundamental de obtener un beneficio
económico o similar para los padres o la estructura familiar».
7. Corrupción
«Los adultos promueven o refuerzan en el niño conductas desviadas incapacitándole
para experiencias sociales normales. El hogar en el que vive el niño
constituye un modelo de vida inadecuado para su normal desarrollo, por contener
pautas antisociales, delictivas o autodestructivas».
Los tipos de conducta que comprende son:
• Conductas delictivas. • Comportamientos autodestructivos
• Tráfico de drogas. o violentos.
• Consumo de drogas.
8. Maltrato prenatal
«Falta de cuidado por acción u omisión, del cuerpo de la futura madre, o
autosuministro de drogas o sustancias que, de una manera consciente o
inconsciente, perjudican al feto».
Los tipos de conducta más frecuentes que comprende son:
• Descuido de los cuidados de higiene y alimentación necesarios.
• Ausencia o incorrecto control sanitario.
• Consumo de drogas durante el embarazo.
• Malos tratos a la madre durante la gestación
• Rechazo manifiesto del embarazo.
9.Abandono
«Delegación total de los padres/tutores del cuidado del niño en otras personas,
con desaparición física y desentendimiento completo de la compañía y
cuidado del niño».
10. Síndrome de Münchausen
«Los cuidadores simulan enfermedades en el niño al que someten a continuas
exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios,
alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por la persona
adulta (ej.: mediante la administración de sustancias al niño o niña)».
Los indicadores más frecuentes en esta tipología son:
• Signos clínicos persistentes de causa inexplicable.
• Discordancia entre la historia y las manifestaciones clínicas.
• Padres que inventan enfermedades sin signos clínicos constatables.
• Madre/padre con historia psiquiátrica o con antecedentes de padecer el Síndrome de
Münchausen.
• Cicatrices, heridas, quemaduras que aparecen
repetidamente o que en la exploración
observamos que están en distinta fase evolutiva.
• Dolores recurrentes a los que no se encuentra
causa evidente (somatizaciones).
• Ausencia de los cuidados médicos básicos.
• Comentarios del niño sobre falta de cuidados,
de alimentación, etc.
• Niños que están sucios, con falta de higiene
corporal, vestidos inadecuadamente en atención
a la climatología.
• Pudor inexplicable en la exploración física,
sobre todo en la genital.Miedo irracional a la
exploración.
• Durante la exploración, demostración de
conocimientos inapropiados para su edad o
conducta sexual explícita.
• Actitud excesivamente vigilante.
• Excesiva facilidad para adaptarse a la hospitalización.
Hospitalismo inverso: el niño, antes
retraído y taciturno durante el ingreso cambia
y se muestra cariñoso, alegre, y con aparición
de juego expontáneo.
• Padres que imposibilitan el conocimiento de
la vida familiar.
• Los datos que aportan a la anamnesis son
confusos, vagos o se contradicen.
• Que ocultan traumatismos previos y que
luego se constatan a través de rayos X.
• Impedimentos por parte de los padres para
desvestir o examinar al niño.
• Que no cumplen los tratamientos prescritos
al niño. El seguimiento de las patologías tanto
agudas como crónicas es inadecuado.
• No acuden a las citas médicas.
• Cuando el menor es hospitalizado se le
abandona en el centro sin causa justificada,
las visitas al menor son infrecuentes y cortas.
• En el momento del alta no aparecen los
padres.
• En ocasiones se insiste en el ingreso del niño
sin motivo médico.
• Presencia repetida del niño y su familia en el
centro de salud u hospital, aparentemente
sin justificación.
• Consultas sin motivos.
• Incapacidad o negativa a aportar informes
de ingresos previos.
• Cambios de médico frecuentes.
• Retraso en acudir a los servicios sanitarios

Minia Miramontes

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