Sin título

Anuncios

Fin de año

Un recuerdo muy especial a todos los que hayáis perdido a un ser querido. Queda un inicio sin ellos, un principio con solo su recuerdo.

Te querré siempre y mientras yo esté, tu estarás, por que tu yo era el yo que yo tenía sobre ti, un día me diste las gracias y yo me olvidé de dártelas….GRACIAS te digo ahora,Sin título por todo lo que has significado, por las puertas que he abierto gracias a ti.

Creencias distorsionadas sobre la violencia y el amor, en el abuso online en relaciones de noviazgo

 

Creencias distorsionadas sobre la violencia y el amor, en el abuso online en relaciones de noviazgo

|

Erika Borrajo 1, Manuel Gámez-Guadix2, Esther Calvete1
1 Universidad de Deusto
2 Universidad Autónoma de Madrid

La violencia y el abuso en las relaciones de noviazgo de parejas jóvenes constituyen un problema frecuente y preocupante, que a menudo se manifiestan a través de medios como Internet y el teléfono móvil. En este sentido, el abuso online en el noviazgo es un fenómeno creciente que incluye un amplio rango de conductas, como los intentos por controlar o espiar a la pareja o ex-pareja o el envío de mensajes insultantes o amenazantes a través de medios electrónicos (p.ej., las redes sociales o el WhatsApp). La investigación hasta la fecha ha puesto de manifiesto la presencia de dos formas básicas de abuso online en el noviazgo: las agresiones directas y el control (Borrajo, Gámez-Guadix y Calvete, 2015; Borrajo, Gámez-Guadix, Pereda y Calvete, 2015). Las conductas de agresión directa incluyen comportamientos que tienen intención de causar daño a la pareja (p.ej., insultándola o difundiendo información negativa sobre ella). El control, por su parte, se refiere a conductas que tienen la intención de vigilar o espiar a la pareja o ex-pareja (p.ej., visitando frecuentemente el perfil de su red social). Aunque la investigación sobre este fenómeno es aún escasa, algunos estudios han mostrado la alta incidencia que estas conductas tienen entre las parejas más jóvenes (entre el 12 y el 32%), así como las consecuencias que estas agresiones podrían conllevar para la salud mental de las víctimas, como angustia o sintomatología depresiva.
Sin embargo, aún es escaso el conocimiento sobre los factores de riesgo que podrían estar implicados en la aparición y mantenimiento del abuso online en el noviazgo. Un aspecto que ha recibido gran atención en la violencia tradicional en el noviazgo han sido las creencias distorsionadas sobre el amor y la violencia. Numerosos estudios han puesto de manifiesto que tanto las creencias que justifican la violencia como los mitos sobre el amor son importantes precursores de la aparición de conductas agresivas tanto en hombres como en mujeres. Además, algunos autores han indicado que los jóvenes podrían ser especialmente vulnerables a una mala interpretación de la violencia en la pareja debido a la visión irreal y distorsionada que tienen del amor (p.ej., la creencia de que los celos son una muestra de amor).
Dada la escasez de estudios que se han realizado sobre el abuso online en el noviazgo y los aspectos relacionados con su aparición, este estudio tuvo como objetivo analizar si, al igual que ocurre en la violencia en pareja tradicional, las creencias distorsionadas sobre la violencia y el amor se relacionan con la perpetración del abuso online. Además, un segundo objetivo consistió en estudiar si el sexo y la edad podrían influenciar estas relaciones.

En el estudio participaron un total de 656 jóvenes entre 18 y 30 años, con una media de edad de 22,68 años. Los jóvenes contestaron al Cuestionario de Abuso Online en el Noviazgo, que incluye dos tipos de abuso online en la pareja (control y agresión directa), la Escala de Mitos sobre el Amor, la Escala de Justificación del Abuso Online en el Noviazgo y la escala sobre perpetración de violencia psicológica de la Escala de Tácticas para el Conflicto modificada (MCTS). Los instrumentos son descritos con mayor detalle en el artículo completo del estudio.
En primer lugar, los resultados del estudio mostraron que el 88,4% y el 20,3% de los jóvenes llevaron a cabo alguna de las conductas de control online y de agresión directa online, respectivamente, contra sus parejas o ex-parejas en el último año.
En segundo lugar, se analizaron las relaciones de ambos tipos de abuso online en el noviazgo (control y agresión directa) con las creencias distorsionadas sobre la violencia y el amor, y si la edad y el sexo moderaban estas relaciones.
Los resultados mostraron que la creencia en los mitos del amor (p.ej., los celos son una muestra de amor) incrementó significativamente el control online sobre la pareja, y que además esta relación se mostraba más fuerte entre los participantes más jóvenes. La justificación del abuso online en la pareja, por su parte, se relacionó con las agresiones directas, siendo en este caso la relación más fuerte entre las mujeres.
En definitiva, los resultados del estudio ponen de manifiesto el importante papel que las creencias irracionales y las actitudes que justifican las agresiones tienen en la aparición de abuso online entre las parejas jóvenes (p.ej., el uso de contraseñas privadas de la pareja para espiarla, la difusión de rumores sobre esta, etc.). El hecho de que la relación entre los mitos sobre el amor y la perpetración de control online a la pareja sea más fuerte entre los más jóvenes, les sitúa en una situación de riesgo para realizar este tipo de comportamientos.
En conclusión, los resultados de este estudio facilitan la comprensión de algunos de los factores de riesgo que parecen estar implicados en la aparición y mantenimiento de estos comportamientos. Además, los hallazgos tienen importantes implicaciones para la prevención del abuso online en el noviazgo. El estudio indica la importancia de trabajar sobre variables cognitivas, tales como las ideas irracionales y las creencia distorsionadas, para reducir el riesgo de abuso online en el noviazgo. Cabe destacar también la necesidad de la prevención temprana a través de programas escolares sobre abuso online en el noviazgo. Es a edades tempranas cuando en mayor medida aparecen creencias distorsionadas sobre el amor que se relacionan con la perpetración de conductas de abuso online contra la pareja. Por ello, comenzar la prevención incluso antes de la adolescencia podría aumentar la eficacia de los programas y disminuir la aparición de futuras conductas de abuso online contra la pareja y de sus nefastas consecuencias.
El artículo completo puede encontrarse en la Revista Psicothema:
Borrajo, E.; Gámez-Guadix, M.; y Calvete, E. (2015). Justification Beliefs of violence, myths about love and cyber dating abuse. Psicothema, 27(4), 327-333.

Terapia Cognitivo Conductual para las psicosis:Los tratamientos psicológicos se abren camino en el abordaje de la psicosis

 

Los tratamientos psicológicos se abren camino en el abordaje de la psicosis

La revista Science del 14 de marzo de 2014, aborda, en su sección News Focus, el debate de actualidad sobre la eficacia de la implementación de terapias psicológicas en pacientes con psicosis, generado a partir de los alentadores resultados de recientes ensayos clínicos.
El artículo de opinión, que lleva por título Talking Back to Madness – As the search for genes and new drugs for schizophrenia stalls, psychotherapies are getting new attention (Hablando a la locura – a medida que la búsqueda de genes y de nuevos fármacos para la esquizofrenia se estanca, las psicoterapias están recibiendo mayor atención), se hace eco del interés científico y profesional hacia la aplicación de terapias psicológicas de probada eficacia, como la terapia cognitivo-conductual, en pacientes con esquizofrenia y trastornos psicóticos.
Michael Balter, autor del artículo, recoge en su texto la relación de estudios que han evaluado la aplicación de tratamientos psicológicos en psicosis desde el año 2010, señalando que “varios ensayos clínicos sobre estas técnicas (psicológicas) han revelado resultados modestos, pero que se pueden ver y medir, en síntomas como alucinaciones y delirios. Uno de ellos, un tratamiento a corto plazo denominado terapia cognitivo-conductual, ha sido recomendado desde 2002 por las autoridades sanitarias del Reino Unido para todos los nuevos casos de esquizofrenia, y en diversas comunidades escandinavas se ha implementado un programa de psicoterapia a largo plazo como tratamiento estándar. Por lo general, se combina con tratamiento farmacológico tradicional, pero un estudio publicado a principios de este año, sugiere que la terapia cognitivo-conductual podría sustituir al tratamiento farmacológico en algunos casos”.
A este respecto, M. Balter hace referencia la investigación publicada en la prestigiosa revista The Lancet, (cuyo autor principal es Morrison, y del que ya informamos en Infocop), que ha puesto de manifiesto la eficacia de la terapia cognitivo-conductual para reducir los síntomas psicóticos, a unos niveles prácticamente similares a los fármacos, en pacientes con trastornos del espectro de la esquizofrenia que no estaban recibiendo ningún tipo de medicación antipsicótica.
A la luz de este conjunto de evidencia científica, M. Balter revisa la nueva revolución que se está experimentando en el campo del tratamiento de la esquizofrenia y los trastornos psicóticos, recogiendo la opinión de diferentes expertos del ámbito de la investigación y la práctica clínica (tanto psiquiatras como psicólogos), que están empezando a apostar por las terapias psicológicas en los casos en los que los pacientes se niegan a tomar la medicación (y que suelen conformar un porcentaje nada desdeñable de la población clínica).
Entre los defensores de esta nueva línea de actuación, se encuentra Peter Tyrer, un conocido psiquiatra del Imperial College London, que –tal y como recoge el artículo- señala que “existe una gran posibilidad de que los tratamientos psicológicos sean probablemente, al menos, tan eficaces como los fármacos, y, lo que no hay duda, es que son los preferidos por los pacientes”.
“Los fármacos tienen graves efectos secundarios, y al menos el 50% de los pacientes rechazan su consumo o dejan de tomarlos, de acuerdo con estudios recientes. Por otra parte, la búsqueda de las causas genéticas en la esquizofrenia y otras enfermedades mentales, que podría conducir a nuevos tratamientos farmacológicos, no ha logrado alcanzar ningún resultado y sólo ha llevado al descubrimiento de un gran número de variantes genéticas, cada una de las cuales confiere solo un riesgo añadido”, argumenta M. Balter para explicar las razones de que los tratamientos psicológicos estén ganando terreno de nuevo en la práctica clínica.
Al mismo tiempo, M. Balter reconoce que la cuestión resulta muy controvertida, ya que, a pesar de que los resultados de la eficacia de las terapias psicológicas son positivos (incluso para manejarlos llamados síntomas negativos de la esquizofrenia, como la distancia emocional, la apatía y el aislamiento social), todavía perdura la idea de que la esquizofrenia es una enfermedad del cerebro. De ahí que muchos psiquiatras, e incluso psicólogos, “no estén abiertos a la reciente línea de ensayos clínicos”.
A este respecto, M. Balter aclara que “la mayoría de los defensores de las psicoterapias insisten en que no están reclamando que la esquizofrenia es una enfermedad puramente de origen psicológico, causada exclusivamente por un entorno familiar disfuncional”. Para ilustrar este punto de vista, recoge las declaraciones del psiquiatra Pat Bracken, director de salud mental del Hospital General de Bantry (Irlanda), que sostiene que “estamos buscando una forma mucho más matizada de la psiquiatría que no rechaza la biología, sino que es capaz de situar la biología en el ámbito de la experiencias vitales humanas, que está determinada socialmente y culturalmente”. Asimismo, recuerda que “el enfoque libre de fármacos” se está planteando sólo para los pacientes que mantienen un nivel relativamente alto de funcionamiento y no presentan riesgos para sí mismos o para los demás.
Otros expertos están tan convencidos de los beneficios de las terapias psicológicas que reconocen que, incluso suponiendo que funcionaran por un simple efecto placebo, “se quedan con ellas” frente a los fármacos. Tal es el caso de Jessica Arenella, una psicóloga del Methosdist Hospital de Brooklin, que lleva años tratando a pacientes con esquizofrenia a través de una combinación de enfoques psicodinámicos y terapia cognitivo-conductual, con unos resultados muy positivos. “Al final no importa si las terapias psicológicas funcionan debido a la teoría que subyace detrás de ellas o simplemente porque alguien está tomando al paciente y a sus síntomas en serio”, señala esta profesional. J. Arenella también expone su punto de vista respecto a las resistencias de otros profesionales para abordar la esquizofrenia desde una aproximación psicológica: “muchos profesionales no quieren tratar a este tipo de pacientes (…) la intervención puede ser muy estresante y trabajar con ellos provoca miedo”. Por lo que, al final, la expansión de las terapias psicológicas en este campo se podría ver frenada, no por la evidencia científica, sino “por la escasez de recursos y la falta de terapeutas que apuesten por ponerlas en práctica”, añade esta profesional.
Tal y como afirma M. Balter, la evidencia científica sobre la aplicación de terapias psicológicas en este campo, de momento, ha abierto una nueva línea de intervención, recuperando el papel de la aproximación psicológica en la psicosis y desmintiendo “la noción popular de que un diagnóstico de esquizofrenia es una sentencia de por vida de una enfermedad mental”. “Los investigadores han puesto en evidencia que cerca del 50% de los pacientes con un primer episodio de esquizofrenia o de trastorno esquizoafectivo se encuentran libres de síntomas a los 5 años”, recuerda otro de los profesionales entrevistados, haciendo alusión a otro estudio publicado en la revista American Journal of Psychiatry, en el año 2004.
Fuente:
Balter, M., Talking Back to Madness. Science. 14 de marzo 2014. 343 (6176): 1190-1193. DOI: 10.1126/science.343.6176.1190

El NICE recomienda la terapia cognitivo-conductual para personas en riesgo de psicosis, en vez de fármacos

|

Desde febrero de 2014 está disponible la guía actualizada del Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y los Cuidados (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) para el tratamiento y manejo de la psicosis y la esquizofrenia en adultos (Psychosis and schizophrenia in adults: treatment and management). Se trata de la segunda actualización de la guía clínica del NICE publicada en el año 2002.
Según estas recomendaciones actualizadas del NICE, aquellas personas con elevado riesgo para desarrollar trastornos psicóticos (esto es, que presenten síntomas prodrómicos previos a un primer episodio de psicosis) deben recibir terapia cognitivo-conductual, en vez de medicación antipsicótica. Esta terapia cognitivo-conductual se debe proporcionar de manera individualizada, con o sin intervención familiar, y de acuerdo a las directrices especificadas en las guías del NICE sobre trastornos de ansiedad, depresión, trastornos de personalidad o abuso de sustancias, en caso de coexistir alguno de estos problemas.
Para los pacientes con un primer episodio de psicosis, el NICE recomienda la administración de un fármaco antipsicótico en combinación con intervención psicológica, siempre que la elección de la medicación antipsicótica sea realizada conjuntamente por el paciente y el profesional sanitario, quien deberá informar tanto de los posibles beneficios, como de los efectos secundarios asociados a cada fármaco.
La nueva guía también aborda la recuperación y la atención a largo plazo de los pacientes con psicosis y esquizofrenia, destacando la importancia de proporcionar una atención integral y subrayando el papel de los médicos y otros profesionales de Atención Primaria en la evaluación y tratamiento de los problemas de salud física de este colectivo (que, a menudo, pasan a un desapercibidos). Asimismo, el NICE establece la necesidad de proporcionar apoyo y asesoramiento a los familiares de estos pacientes, así como que la elaboración de los planes de atención se realice atendiendo a las necesidades planteadas por los cuidadores principales.
En la nota de prensa del NICE, Elizabeth Kuipers, profesora de Psicología Clínica del Instituto de Psiquiatría del Kings College de Londres y presidenta del grupo de trabajo de esta guía, ha destacado que: “se han producido grandes avances desde que se publicaron las primeras recomendaciones – ahora sabemos mucho más acerca de cómo disminuir de manera eficaz el riesgo de psicosis o sobre cómo prevenir el desarrollo de psicosis. La reciente guía actualizada recomienda el uso de terapia cognitivo-conductual, en lugar de fármacos antipsicóticos, para personas en riesgo de desarrollar psicosis”.